¿Es Maria una mediadora?

Durante los siglos los protestantes y católicos romanos han sido divididos sobre su actitud hacia Maria, la madre de nuestro Señor. Aunque los protestantes no veneraban (adoraban) Maria, aceptaban el privilegio y honor que le habían otorgado. La Iglesia Católica estableció su punto de vista en el anuncio del ángel:”Y entrando el ángel a donde estaba, dijo, ¡Salve, muy favorecida! el Señor es contigo; no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios.” (LUCAS 1:28-30) Dogmas diferentes desarrollaron a lo largo de los años. El dogma de la Inmaculada Concepción se hizo un decreto papal el 8 de diciembre, 1854. El decreto estipula que Maria no fue manchado por pecado nunca más después del momento de la concepción de Jesús.

No obstante, la Biblia explica que, con la excepción de Jesús, “todos pecaron” (ROMANOS 3:23).  Maria misma reconoció que necesitaba al Redentor (LUKE 1:47). La “Doctrina de la Concepción Inmaculada” fue construida en contradicción a las Escrituras. La Biblia nos enseña que Jesús tenia hermanos (MATEO 12:46; MATEO 13:55; JUAN 7:5).

El “Dogma de la Veneración de los Santos”,  y las oraciones a ellos otorgan a Maria una veneración demasiada enfatizada y declara que sus intercesiones son las más efectivas. El 1 de noviembre, 1950, el “Dogma de la Asunción de Maria” fue anunciado. Este estipula que Maria ascendió al cielo sobrenaturalmente y que su cuerpo no se pudrió.

Aparte de los hechos básicos que han sido transmitidos a nosotros sobre el nacimiento, solo hay cinco testimonios directos acerca de Maria o eventos en los que estaba presente: MATEO 12:46-50; LUCAS 2:43-49; JUAN 2:1-11; JUAN 19:25-27; HechoS 1:13-14. Es descrita como una mujer de humildad grande, obediencia, piedad profunda, fe firme y con entendimiento espiritual.  Maria fue elegida para dar a luz al Hijo de Hombre. Su tarea era significante, pero el ángel dijo que estaba bendita entre las mujeres y no sobre las mujeres. Fue pronunciada muy favorecida, pero nunca fue exaltada a una posición de adoración. Maria era más bendita por su fe en Cristo que por Su nacimiento. No hay ninguna referencia en la Palabra que los pecadores puedan recibir perdón de sus pecados por Maria, o que los enfermos puedan llegar a Cristo por ella. Además no hay ninguna referencia a gente que le pidan a Maria favores seculares o espirituales. San Pablo, San Juan y San Judas escribieron por lo menos 20 de las epístolas del Nuevo Testamento – Maria no está mencionada en ningunas.  El silencio de la Biblia nos enseña tanto como las instrucciones recordadas (APOCALIPSIS 22:18-19). En el único caso recordado en lo cual Maria actuó como mediadora (“Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: vino no tienen.” (JUAN 2:3), Jesús lo hizo claro que quería cambiar Su propia conducta (JUAN 2:4). Como Jesús dijo:”¿Qué tengo yo contigo, mujer?” Él quería dejar en claro que ya no podía estar sometido a ella. Él se ocuparía de las necesidades que mencionaba Maria de Su manera. San Pablo hizo una declaración muy importante sobre mediación en  1 TIMOTEO 2:5: “Porque hay un Dios, asimismo un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.”

Es solo Jesús que está a la derecha del Padre y nos representa. Todos los creyentes están exhortados en las Escrituras de ser intercesores  (1 TIMOTEO 2:1). Sin embargo, en ningún sitio de las Escrituras se pidió a un creyente buscar el acceso a Dios por otra persona que el Señor Jesucristo. La Biblia reconoce todos los creyentes, no importa su debilidad, como santos, y todos tienen el mismo acceso al Padre por Jesucristo. Pero ni siquiera los santos pueden añadir algo a la obra gloriosa redentora de Jesucristo, ni ahora ni en el futuro. Maria no nos puede salvar. No puede hablar para nosotros. Estaba bajo la cruz cuando Jesús murió; Le necesitaba como su redentor. Estaba esperando en el aposento alto a recibir el Espíritu Santo (HECHOS 1:14). Estará en el cielo, pero no como “reina del cielo”, ni como la “Madre de Dios”. Maria estará ahí como pecadora, que ha sido salvada por gracia. Salvada por la Sangre que fue derramada, no por el nacimiento que pasó por ella. Enseñar la intercesión de Maria es perjudicar la única intercesión de nuestro Señor Jesucristo.

Traducido del alemán: "Ist Maria eine Fürsprecherin?"

Fuente: 'Pentecostal Evangel'.