¿Qué dice la Biblia sobre el alcohol?

"No mires al vino cuando rojea, Cuando resplandece su color en el vaso: Entrase suavemente; Mas al fin como serpiente morderá, Y como basilisco dará dolor " PROVERBIOS 23:31-32

Vino – Producción y uso

La palabra ‘vino’ se menciona en algunas partes de la Biblia, pero no siempre está claro si se refiere a una bebida alcohólica o no. Hace pocos siglos, la gente ya estaba acostumbrada a presionar el jugo de las uvas para su inmediato consumo. Nosotros podemos ver esto en GÉNESIS 40:11: "Y que la copa de Faraón estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas, y las exprimía en la copa de Faraón, y daba yo la copa en mano de Faraón."

Había diferentes métodos para evitar que el jugo fermentase y se convirtiera en alcohol. Un método era crear un jarabe espeso al hervir, refrescar, filtrar y recalentar. Otro era añadir productos químicos tales como el azufre, que incluso entonces se sabía que conservaba el jugo. Para producir una bebida alcohólica las uvas eran presionadas en una zona ventilada, y el jugo era conducido a través de un recipiente de piedra. Esporas de levadura se colocan en el jugo, comenzando el proceso de fermentación. Esencialmente el vino continúa haciéndose del mismo modo hoy en día.

El vino se hace por la fermentación parcial o completa del azúcar contenido en el jugo de la fruta. La levadura juega el papel más importante en el proceso de fermentación. Las microscópicas células de levadura son organismos vegetales parecidos a los hongos que normalmente se encuentran en la naturaleza. Estas células de levadura producen un sistema de encimas llamado "zimasa" que es capaz de convertir el azúcar en alcohol en CO2 . Las esporas de levadura , encontrándose en el aire o en la misma fruta. Automáticamente producen la fermentación cuando entran en contacto con el azúcar de la fruta disuelta; sólo se necesita exprimir la fruta para que las esporas de levadura puedan entrar en contacto con el jugo. La producción de vino comercial obviamente no puede confiar en la suposición de que las células de levadura estén presentes, así pues se usan especies de levadura especiales para asegurar una fermentación rápida y eficaz. La cantidad de alcohol que se encuentra en el vino normalmente varía entre el 6 y el 14 por cien, y depende de cuando el proceso de fermentación comienza o se completa. La cantidad de azúcar de fruta disponible para la fermentación es por tanto de gran importancia. La cantidad máxima producida durante la fermentación del vino puede ser del 20 por cien en circunstancias idóneas. Este límite no puede ser excedido ya que las células de levadura no sobrevivirían en una concentración mayor de alcohol.

Algunos dicen que en tiempos antiguos la gente no sabía como evitar que el jugo fermentase. Ellos afirman que todos los vinos por tanto contenían alcohol. En realidad, hay evidencia disponible de escritores antiguos que apoyan la teoría de que bebían vinos sin alcohol normalmente, y que a veces estos eran considerados los mejores vinos. En su "Temperance Bible Commentary" ( Comentario bíblico de le abstinencia), F.R. Lees (Doctor) y Dawson Burns (Licenciado) citan a Aristóteles, Herodoto, José, Plinio, Columella y otros escritores griegos y romanos. Este libro menciona al menos 5 métodos por los cuales la fruta se conservaba y la fermentación dela fruta se evitaba. Como hemos mencionado antes, un método era añadir químicos conservantes como el azufre. Otro era retirar todo el agua y espesar todo el jugo de fruta hasta hacer un jarabe; las células de levadura tampoco pueden sobrevivir cuando la concentración del azúcar es mayor al 32 por cien y así la fermentación se evita. Uno necesita sólo disolver el jarabe en agua para volverlo a convertir en jugo de uva no fermentado.

Plinio, que dedicó el volumen 14 entero de su "Historia Naturalis" (60 después de Cristo) al tema del vino, descubrió que hay 185 vinos diferentes para beber.

El lugar del alcohol en las Escrituras del Antiguo Testamento

Una examinación del texto hebreo revela que la palabra hebrea "vino" es usada para traducir unas doce palabras hebreas y arameas de significado variado. "Vino" puede referirse a la fruta del vino tal como las uvas; las uvas pasas o pasteles de uvas pasas; líquidos – espesos , finos o hervidos; bebidas – alcohólicas o no alcohólicas; y vinos – ácidos, dulces o vinagre. Nosotros encontramos que la palabra hebrea para "nuevo vino" (ISAÍAS 65: 8) es "tirosh", mientras que "bebida nueva" es "shekar" y "vino" es "yayin" (ISAÍAS 5:11). Así pues , ninguna referencia bíblica a "vino" en las versiones inglesas puede ser interpretada correctamente sin tener en cuenta la palabra hebrea en particular, el contexto, la gente involucrada y el periodo de tiempo de referencia. Incluso entonces, una decisión muy clara sobre el significado exacto o la traducción apropiada no siempre es posible. Además, es importante apuntar que ninguna comparación verdadera puede hacerse entre bebidas alcohólicas modernas y aquellas de la antigüedad, ya que la destilación de alcohol desde el vino, etc., sólo comenzó hacia el 1000 después de Cristo. Gradualmente empezó a ser usado como licor, mientras que la fortificación de los vinos con espíritu puro para aumentar el contenido alcohólico no fue puesta en práctica hasta el siglo 18. Como ya hemos afirmado antes, la fermentación natural rara vez excede el 14%, pero las bebidas alcohólicas modernas pueden contener hasta el 50 % de alcohol.

No hay ninguna palabra hebrea que siempre signifique vino fermentado, ni hay ninguna palabra que pueda considerarse que siempre signifique la aprobación de Dios, implícitamente o explícitamente. Pero donde es nombrado una "bendición", nada hay en el contexto que indique la calidad del alcohol – en realidad más bien al contrario. La palabra "yayin" aparece con el significado de bendición solamente dos veces, y esta asociada con los otros productos del campo, grano y olivas, mientras "tirosh" es usada 11 veces con este significado (por ejemplo JER 31:12), y esta asociado con comida unas treinta veces.

La bebida con todas sus consecuencias siempre se aborrece en el Antiguo Testamento. " "(PROV 20:1). El descontento divino esta frecuentemente asociado a las bebidas intoxicantes y sus resultados, y denunciadas en términos no inciertos por los profetas. (Ver también en ISA 5: 11-12; 22:13; 28:1,7-8; 56:12; JOEL 1:5; AMOS 6:6).

Canaan era un país de agricultores y sus principales productos eran los cereales, aceitunas y uvas, e Israel mismo es a menudo tomado como un símbolo del viñedo de Dios:

" " ISA 5:7

Por lo tanto no es sorprendente que encontremos el simbolismo del vino entrelazado en muchos de los más amados y más espirituales pasajes de ambos el Antiguo y el Nuevo Testamento. " Yo soy el vino, vosotros sois las ramas" es una alegoría profundamente satisfactoria para aquellos cuyas vidas están "escondidas en Cristo". A veces se afirma que el (vino) alcohol debe entonces ser contemplado como uno de los regalos buenos de Dios a los hombres. Pero, mientras es verdad que Dios dió el vino y su suculento fruto para el uso de los hombres, fue el hombre, y no Dios , el que tomo el jugo dador de salud de las uvas y lo hizó una bebida, deficiente en nutrientes pero potente en sus efectos sobre ambos mente y cuerpo:

" " GEN 8:21

Palabras hebreas que denotan los productos del vino

Las palabras que aparecen con más frecuencia son aquellas ya mencionadas; "yayin", "shekar" y "tirosh".

"Yayin" es usado al menos 140 veces. Esta visto como un término general para el jugo de la uva expresado en varios modos. Solamente podemos saber a que tipo de "vino" se refieren por el contexto de las Escrituras. La primera , mención de "yayin" esta en conexión con el pecado de Noé (GEN 9:21). No esta incluido entre las ofrendas de Abel, aunque el trajó ofrendas del fruto del campo.

Las palabras "yayin" y "shekar", traducidas como "vino" y " bebida fuerte" respectivamente, aparecen juntas un número de veces, siempre significando bebidas intoxicantes. La traducción griega del Antiguo Testamento, el Septuaginto (LXX), traduce estas palabras como "oinos" y "sikera".

"Shekar" es usada 23 veces en el Antiguo Testamento pero solo una vez en el Nuevo Testamento: "… " (LC 1:15).

Las cartas de Tell-Amarna, descubiertas en 1887 y fechadas sobre el 1380 antes de Cristo, indican que cebada, miel y otros frutos fueros usados en la producción de bebida fuerte. Según la Enciclopedia Bíblica, la etimología (origen de las palabras y su significado) de "shekar" garantizan la conclusión de que significan cualquier tipo de bebida intoxicante, no importa de que fuente vengan.

El uso del vino y de las bebidas fuertes fue prohibida al sacerdote mientras estuviera en su tarea sagrada en el Tabernáculo:

" " LEV 10:9, 10 = EZEQ 44:21

El significado espiritual del Nuevo Testamento es el siguiente: por la muerte de Jesucristo ahora es posible para el Espíritu de Dios, que moraba en la parte más sagrada del tabernáculo y templo de Jerusalén, a morar en nuestros propios cuerpos (HEB 10:9-10; 1.COR 3:16-17). Así pues nos convertimos en el templo de Dios:

" " 1. COR 6:19

Nosotros que vivimos en la libertad de la Nueva Alianza, creemos que Jesucristo ha adquirido por Su Sangre, "… hombres de cualquier familia, y lengua, y pueblo, y nación…" a servir a nuestro Dios como sacerdotes (REV 5:9,10). El sacerdocio de todos los Cristianos incluye a cada Cristiano, en un servicio no limitado a un época en particular. Conlleva una dedicación de una vida entera, de modo que no se diferencia un tiempo sagrado y no sagrado, puro y no puro. El Cristiano tiene una misión a tiempo completo; ¿siempre esta de servicio!

La tercera palabra hebrea frecuentemente traducida como "vino" es "tirosh". En el Septuaginto (LXX) es traducida como "glukos" de la cual la palabra actual es glucosa, una dextrosa o azúcar de uva. Es usada solamente una vez en el Nuevo Testamento; donde en griego es "gleukos" y en las traducciones inglesas "nuevo vino" (HECHOS 2:13). En el Antiguo Testamento "tirosh" se usa unas 37 veces.

Otra palabra para ser observada en el contexto hebreo es "asis". Aparece en Isaías 49:26, Joel 1:5 y Amos 9:13, la traducción en cada caso siendo "nuevo vino" o "dulce vino" y el contexto sugiriendo el jugo fresco de la uva.

Otra de las palabras hebreas usada es "chemer", que denota un jarabe espeso y pegajoso o jugo espumoso. Puede referirse a cualquier tipo de vino.

La palabra aramea "chamar" deriva de la palabra hebrea "chemer", y su uso corresponde a "yayin" que significa, que puede ser usada para representar cada tipo de vino.

"Yegev" que aparece dieciséis veces, era originalmente una cavidad o tinaja en la que las uvas o aceitunas se colocaban con el propósito de ser pisadas, pero más tarde se refería a todo el aparato de la prensa de vino.

El vino en el nuevo testamento

En el Nuevo Testamento, las referencias a lo que son claramente bebidas intoxicantes, aparecen en su mayor parte en conexión con aquellos grupos de personas que habían sido llevados a la Fe cristiana en Asia Menor, Grecia y Roma. Esto fue en una época en la que la moral era baja y la indulgencia en bebidas alcohólicas excesiva. En los Evangelios solamente hay dos alusiones definidas a las bebidas intoxicantes. La primera seguramente es significativa. Aparece en el capítulo de apertura del Evangelio de Lucas, en el anuncio hecho a Zacarías del próximo nacimiento del precursor del Mesías.

" "LC 1:15

Las referencias en las Epístolas de la embriaguez son numerosas y explícitas. Pablo era el apóstol de los gentiles y estuvo frecuentemente enfrentado a beber en exceso incluso dentro de las jóvenes congregaciones cristianas donde los conversos eran o bien judíos viviendo en ambientes no judíos, o gentiles traídos del paganismo con sus modos de vida paganos.

En un número de ocasiones Pablo tuvo que censurar a sus oyentes en términos claros: " "(ROM 13:13). Él advertía que entre las ofensas que excluyen a los hombres del rieno de Dios está la embriaguez: " "(1.COR 6:9-10). Él señaló de nuevo el camino correcto a los Efesios, " "(EFE 5:18). Los gálatas, también, necesitaban la advertencia de que aquellos que se permiten " "(GAL 5:21).

 

El vino en el texto original del nuevo testamento

Nuevo vino y nuevas pieles

Hay un número de pasajes de los evangelios donde la naturaleza de la bebida, ya sea alcohólica o no, no está afirmada explícitamente (MATEO 9:17; MARCOS 2:22; LUCAS 5:37-38).

" " MATEO 9:17

La explicación normal de esta parábola, de que nuevas botellas de piel fueron usadas para resistir la fuerza expansiva del gas generado por la fermentación, no concuerda con los hechos del caso. Para que la fermentación tenga lugar, las uvas eran colocadas en tinajas abiertas al aire incluso como lo son hoy en día. La fuerza expansiva liberada por el zumo de uva es enorme, ya que el zumo de las uvas exprimidas se compone en 1/5 de glucosa. Durante el proceso de fermentación, esto desarrolla 47 veces su volumen de dióxido de carbono, si esto se cierra, realizaría una presión equivalente a la de 34,3 atmósferas. Esto es igual a 500 libras a la pulgada2 (34,5kg/cm2). El vino durante su primera fermentación si se echa en botellas, sean de piel de buey o de puerco, explotaría la piel aunque fuera nueva o fuerte. ¡Esto era un hecho bien conocido durante siglos en Palestina!

" " JOB 32:19

Las botellas de piel seca usadas en el tiempo de nuestro Señor fueron sin embargo admirablemente adaptadas al propósito de evitar la fermentación. Con sus costuras bien alquitranadas para excluir el aire y sus esporas de levadura, la fermentación no podía tener lugar. Era imperativo que pieles nuevas, y perfectamente limpias sean usadas, ya que cualquier trozo que quedara pegado dentro de las viejas pieles pronto formaría un fermento que sería suficiente para arruinar el "nuevo vino" derramado dentro de la botella, y explotaría las botellas.

Aquí, "Nuevo vino" es la traducción de las palabras griegas "oinos neon" que son equivalentes al hebreo "tirosh" y significa jugo fresco de uva. Todo esto era conocimiento común a los oyentes de Jesús, y por tanto esta claro que cuando Él dijo: "Pieles frescas para vino nuevo", ël no estaba refiriéndose a la calidad del vino, sino a la necesidad de mantener su nueva Enseñanza pura del fermento corrosivo del conservadurismo y la auto-justicia de los Fariseos. Una "piel fresca" es decir una actitud nueva, era necesaria para el "nuevo vino" del Evangelio.

El milagro de Cana

El primer milagro, relatado por Juan solamente, fue convertir el agua en vino en la celebración de la boda de Cana (Juan 2:1-11). No nos habla de la naturaleza del vino, pues la palabra griega "oinos" que se usa aquí, puede significar vino intoxicante o no intoxicante. El Septuaginto (LXX) tradujo ambos "yayin" y "tirosh" como "oinos" (vino) y esto fue continuado por el Nuevo Testamento, escrito en griego , y por sus traducciones al inglés.

Este término general, "oinos", aparece 33 veces en el Nuevo Testamento y su naturaleza sólo puede ser decidida, si se puede, por referencia al contexto.

Jesús no fue un asceta; Él vino para que la gente tuviera una vida más abundante. Él estaba dispuesto a unirse a la celebración de la boda y a aumentar la alegría, pero no se concibe que Él que vino a cumplir toda la rectitud , transformase agua en 470 litros de vino alcohólico, que sin duda habría traído consigo hogares destrozados, arruinado vidas e interminable miseria. Quizás la explicación es que el "mejor vino" es el que, según Plinio, tenía el menor rastro de fermento o moho.

Nuestro Señor vino a completar, no a destruir a los profetas (MAT 5:17). El entonces habría contradicho la seria advertencia de Habacuc:

" " HAB 2:15

Un bebedor de vino

Mateo y Lucas ambos relatan que los enemigos de Jesús le acusaron de ser un "bebedor de vino".

" " MAT 11:19; LUCAS 7:34

Pero ninguna evidencia ha sido presentada para justificar esa acusación. También le acusaron falsamente de blasfemia y de destruir el templo. Juan, siendo un Nazareno, se abstuvo de cualquier producto del vino (NUM 6:2-3). Jesús no estaba bajo esa obligación, pero la conclusión de que el participó de bebidas intoxicantes estaba totalmente infundada. Sus enemigos habían criticado el ascetismo de Juan el Bautista e igualmente criticaron a Jesús. En un caso relatado en el que le ofrecieron bebida intoxicada a Jesús, Él la rechazó (MC 15:23). Era la costumbre de señoras ricas de Jerusalén proveer con una bebida soporífica de vino, mezclada con mirra o algún otro narcótico, a los criminales justo antes de ser clavados a la cruz. Aunque Jesús fue atormentado con sed y exhausto de dolor, cuando le ofrecieron el vino con droga, Él no lo tomó. El Redentor vino a agotar la copa del sufrimiento y quiso hacerlo en completa posesión de sus facultades mentales, y no narcotizado por drogas.

La cena del Señor

" " MC 14:23-25; MAT 26:27-29; LC 22:17-18; 1. COR 11:25

El uso más controvertido de la palabra "vino" en el Nuevo Testamento se centra alrededor de los elementos usados por nuestro Señor en su institución de la Última Cena. Pablo y los tres Evangelistas acordaron decir: "Él tomó la copa", mientras que los Evangelistas añadierón las siguientes palabras: "fruto del vino".

Nosotros hemos visto que cuando "el fruto del vino" es usado en el Antiguo Testamento ña palabra que se usa comúnmente es "tirosh" significando el nuevo jugo exprimido de las uvas. En lenguaje moderno la palabra "vino" significa en primera instancia "vino alcohólico", la razón principal es que las uvas son usadas principalmente para producir bebidas alcohólicas.

Sin embargo, casi nadie pensaría en vino de manzanas o de peras cuando habla del fruto del manzano o del peral, aunque también podría producirse por fermentación.

La Pascua tenía lugar seis meses después de la cosecha, por lo cual se argumenta que "la copa" usada por nuestro Señor tiene que haber sido fermentada y por tanto alcohólica: pero como ya hemos citado, un número de formas para evitar la fermentación eran conocidas, así que ese argumento no es valido. Además , las uvas podían ser conservadas durante la mayor parte del año colgándolas en el sótano – y las cuevas que por las piedra de roca caliza de Palestina hacen habitaciones frescas ideales . Que los árabes todavía hacen esto esta testificado por Niebhur en su libro " Viajes por Arabia" ("Travels through Arabia"). Por tanto era fácil obtener uvas bien conservadas en tiempos de Jesús.

Seguramente es significante que la palabra "vino" (oinos) no se use ni una vez ni por los Evangelistas ni por Pablo cuando escriben sobre la comunión. Nuestro Señor tomó la comida común de la gente común, el pan y el fruto del vino, y los santificó, usándolos como símbolos de Su vida y muerte derramada para toda la Humanidad. Jesús dice:

" " JN 6:56.

El milagro de Pentecostés

El día de Pentecostes, los Apóstoles recibieron el Espíritu Santo con la señal de hablar en lenguas, y la gente que se reunió allí estuvo muy impresionados (HECHOS 2). Algunos se burlaron: "Estos hombres están llenos de vino nuevo" (en griego : gleukos). La palabra griega "gleukos" significa (traducida) "nuevo vino". Es la única vez que esta palabra se usa en el Nuevo Testamento. Nosotros ya hemos visto que la palabra "tirosh" en la traducción griega del Antiguo Testamento ( Septuaginto) significa zumo de uva fresco sin fermentar y que siempre ha sido traducido al griego como "gleukos".

Los judíos extranjeros que estaban en Jerusalen por aquella época comprendieron los rezos y quedaron sorprendidos. Se dieron cuenta de que esto era un milagro.

Pero los otros no se dieron cuenta de que era un milagro ya que no conocían ninguna de estas nuevas lenguas. Para sus oídos esto eran sonidos incomprensibles. Su reacción fue la burla. Ellos se burlaban porque los discípulos de Jesús se comportaban como borrachos aunque era sabido que solo bebían zumo de uva.

Pedro afirmó claramente que era un éxtasis espiritual y no causado por el alcohol.

Era muy conocido que sí los judíos bebían vino, ellos lo hacían con su cena y no a las nueve de la mañana ( la tercera hora). Como ya hemos dicho, la palabra griega para "vino nuevo" es "gleukos". La similitud con la palabra glucosa no puede ser ignorada.

Un poco de vino para el bien de tu estómago

" " 1.TIM 5:23

La palabra usada aquí en el texto original griego es "oinos" y puede significar zumo de uva fermentado o no fermentado.

Las propiedades analgésicas del zumo de uva eran bien conocidas en aquellos tiempos en Palestina, y también se utilizaba para aliviar problemas de estómago. Por este motivo Pablo recomendó el uso del zumo de uva a Timoteo. Ateneo (280 después de Cristo) proporcionó la información de que era un "vino" para dolores de estómago. El da la receta - "que tome gleukos o bien mezclado con agua o calentado, especialmente el llamado "protropos", ya que es muy bueno para el estómago." Esto se apoya por numerosos descubrimientos médicos que dicen que el alcohol prolonga los problemas de estómago. Aunque el alcohol proporciona calorías, no contiene proteínas, minerales o vitaminas y puede causar serios daños a los del cerebro, hígado y otros órganos del cuerpo.

Tres palabras de Pablo

En la primera carta a los Teslónicos, Pablo escribe:

" " 1. TES 5:6-8

La palabra griega para sobrio, "nepho" y sus derivados, aparece repetidamente en las Epístolas, su significado nos pide consideración. Es utilizada en 1. CORINTIOS 15: 34, " ".

En 1. Timoteo 3:2,3 y 8 se dice que " " (nephalion, sophrona, me paraoinon). Esto significa que literalmente debe ser abstemio, auto-controlado, y bo acercarse al vino. Pablo continua diciendo que el mismo consejo debe seguirse por los diáconos tanto masculinos como femeninos. En la Epístola de Tito el obispo de nuevo es instado a "… no darse al vino", a los ancianos a ser abstemios, y a las mujeres a no ser adictas al vino (en griego = "abstinencia total").

 


 

Teniendo en cuenta todas las afirmaciones de la Biblia sobre "alcohol", nos percatamos de que Dios tampoco aprueba el beber "moderadamente", para salvar a la gente de influencias destructivas.

Es interesante ver que los más recientes descubrimientos médicos están exactamente de acuerdo con la Biblia:

"Estar bebido permanentemente destruye unos 7 millones de células de un cerebro adulto"

Prof. Dr. Gustav Schimert, (Revista de Cardiología, 1984)

"El alcohol siempre destruye las células del cerebro – incluso cuando se toma en cantidades pequeñas".

Dr. Med. A.Sequeira, (Revista noticias Med. , 1984)

1.COR 3:16-17

Adaptado del libro "El alcoho y las Escrituras" por Edith A. Kerr, Comité de Moderación de la Iglesia Presbiteriana de Victoria, Melbourne (1966).