La oración que prevalece

La Oración que prevalece es aquella que asegura una respuesta. Decir oraciones no es ofrecer oración que prevalece. La oración que prevalece no depende tanto en la cantidad sino en la calidad. La mejor manera de abordar el tema es relacionarlo con un hecho ocurrido en mi propia vida antes de convertirme. Lo relaciono por que se que este tipo de experiencias son muy comunes entre los hombres inconversos.

Yo no recuerdo haber asistido a ninguna reunión de oración hasta después de haber comenzado a estudiar leyes. Luego por primera vez, vivía en un vecindario donde tenían una reunión de oración semanal. Yo no conocía ni había escuchado mucho acerca de la religión y mucho menos tenia formuladas algunas opiniones sobre la misma. En parte por curiosidad y en parte por mi intranquilidad mental en cuanto el tema el cual no podía definir comencé asistir a la reunión de oración. Durante ese mismo tiempo compre mi primera Biblia y comencé a leerla. Yo escuchaba esas oraciones que ofrecían en esas reuniones con toda la atención que yo podía prestarles: oraciones frías y formales. En cada oración ellos oraban por el don y el derramamiento del Espíritu Santo. Tanto en sus oraciones como en sus comentarios que en ocasiones eran dispersos ellos reconocían que no prevalecieron con Dios. Esto era muy evidente y casi me hace un escéptico.

Al verme tan frecuentemente en sus reuniones de oración el líder en una ocasión me pregunto si no deseaba oraran por mí. Yo respondí: "No." Les dije: " Supongo que necesito que oren por mi pero sus oraciones no están siendo contestadas. Ustedes mismos lo confiesan." Luego exprese lo asombrado que estaba, en perspectiva de lo que la Biblia dice acerca de la oración que prevalece. De hecho, por algún tiempo mi mente había estado perpleja y en duda al ver las enseñanzas de Cristo sobre el tema de la oración y los hechos manifestados frente a mí semana tras semana en estas reuniones de oración. ¿Era Cristo un maestro divino? ¿Enseño lo que los evangelios le atribuyen? ¿Lo que decía lo decía en sinceridad? ¿Realmente la oración es útil para asegurar las bendiciones de Dios? Si era así, ¿que debía pensar yo sobre lo que estaba observando semana tras semana y mes tras mes en esas reuniones de oración? ¿Eran verdaderamente cristianos? ¿Era verdadera oración, según la Biblia, lo que yo escuchaba? ¿Era la oración que Cristo había prometido que contestaría? Aquí encontré la solución.

Yo llegue a estar convencido que ellos estaban bajo una ilusión; que ellos no prevalecían por que no tenían el derecho de prevalecer. Ellos no estaban cumpliendo con las condiciones sobre las cuales Dios había prometido que escucharía sus oraciones. Sus oraciones eran las oraciones que Dios habría dicho que no respondería. Era evidente que ellos estaban pasando por alto el hecho de que se encontraban ante el peligro de terminar en escepticismo en relación al valor de la oración.

A l leer mi Biblia, me di cuenta de ciertas condiciones reveladas que son las siguientes:

a) Fe en Dios como el contestador de la oración. Es claro que esto envuelve la expectativa de recibir lo que pedimos.

b) Otra condición revelada es, pedir de acuerdo a la voluntad revelada de Dios. Esto sencillamente implica pedir no solo por tales cosas como si Dios estuviese dispuesto a darla, si no también pedir en un estado de mente que Dios pueda aceptar. Me temo que es común para lo que profesan el cristianismo pasar por alto el estado de mente, el cual Dios requiere como una condición para contestar sus oraciones.

Por ejemplo: al ofrecer el Padre Nuestro "venga tu reino", es claro que la sinceridad es una condición para prevalecer con Dios. Pero la sinceridad al ofrecer esta petición implica todo el corazón y una vida de devoción de parte del que hace la oración, para edificar el reino. Esto implica una sinceridad y completa consagración de todo lo que tenemos y todo lo que somos para este fin. Pronunciar esta petición en cualquier otro estado de mente, envuelve hipocresía y es una abominación.

En la próxima petición, "Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra", Dios no ha prometido escuchar esta petición a menos que se ofrezca sinceramente. Pero la sinceridad implica un estado de mente que acepta toda la voluntad revelada de Dios, hasta donde nosotros podamos entender, tal como se acepta en el Cielo. Esto implica una obediencia amorosa, confiada, universal a toda la voluntad conocida de Dios, ya sea revelada por su Palabra, por su Espíritu o en su Providencia. Esto implica que disponemos todo lo que somos y todo lo que tenemos, y estamos absoluta y cordialmente a la disposición de Dios como lo están los habitantes del cielo. Si nos quedamos cortos en esto, reteniendo para nosotros mismos, algo que le pertenece a Dios, estamos "guardando iniquidad en nuestros corazones", y Dios no nos va a escuchar (SALMOS 66:18).

La sinceridad al ofrecer esta petición, implica un total estado de consagración universal a Dios. Cualquier cosa menos que esto, es retener algo que le pertenece a Dios. Es "apartar nuestros oídos para no escuchar la ley". ¿Pero que dice las escrituras? "El que aparta su oído para no oir la ley, Su oración también es abominable."¿Entienden esto los que profesan el cristianismo?

Lo que es verdad acerca de ofrecer estas dos peticiones, es también en cuanto a toda oración. ¿Llevan esto los cristianos en su corazón?¿consideran ellos que toda oración que no se ofrece en un estado de completa consagración de todo lo que tenemos y lo que somos a Dios, es una abominación? Si nosotros no nos ofrecemos en oración, con todo lo que tenemos; si no estamos en un estado de mente que cordialmente se acepta y se conforma perfectamente a toda la voluntad de Dios, nuestra oración es una abominación. Cuan profana es el uso que se hace frecuentemente del Padre nuestro, tanto en público como en privado. Es impactante y repugnante escuchar a hombres y mujeres decir el Padre Nuestro, "Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra" (MATTEO 6:10), mientras sus vidas en nada están conformadas a la voluntad conocida de Dios. Al escuchar un hombre orar "venga tu reino", mientras es evidente que están haciendo un pequeño o ningún sacrificio o esfuerzo para promover su reino, nos lleva a convencernos de su hipocresía. Esta no es una oración que prevalece.

c) El no ser egoísta es una condición de la oración que prevalece. "Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites" (Santiago 4:3).

d) Otra condición para la oración que prevalece es la conciencia libre de ofensas hacia Dios y hacia los hombres. 1 Juan 3:20-22. "Porque si nuestro corazón (conciencia)nos reprendiere, mayor es Dios que nuestro corazón, y conoce todas las cosas. Carísimos, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; Y cualquier cosa que pidiéremos, la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él."Hay dos cosas muy claras aquí, primero que para prevalecer con Dios, debemos mantener una conciencia limpia y segundo, debemos guardar sus mandamientos y hacer aquellas cosas agradables a sus ojos.

e) Un corazón puro es también una condición para la oración que prevalece. Salmos 66:18: "Si en mi corazón hubiese yo mirado á la iniquidad, El Señor no me oyera."

f) Toda confesión y restitución a Dios y al hombre es otra condición de la oración que prevalece. Proverbios 28:13: "El que encubre sus pecados no prosperara; mas el que los confiesa y se aparta alcanzara misericordia."

g) Manos limpias es otra condición. Salmos 26:6: "Lavaré en inocencia mis manos, Y andaré alrededor de tu altar, oh Jehová."1 Timoteo 2:8: "Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos limpias, sin ira ni contienda."

h) Resolver toda disputa y animosidad entre los hermanos es una condición. Mateo 5:23,24: "Por tanto, si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente."

i) La humildad es otra condición de la oración que prevalece. Santiago 4:6: "Mas él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes."

j) Remover todo tropiezo es otra condición. Ezequiel 14:3: "Hijo de hombre, estos hombres han puesto sus ídolos en su corazón, y han establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro. ¿acaso he de ser yo en modo alguno consultado por ellos?"

k) Un espíritu perdonador es una condición. Mateo 6:12: "Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores"; verso 15 "Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas."

l) El ejercicio de un espíritu veraz es una condición. Salmos 51:6: "He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo..." Si el corazón no está en un estado de verdad, si no es completamente sincero y no egoísta, tendríamos iniquidad en nuestros corazones y por lo tanto el señor no nos escuchara.

m) Orar en el nombre de Cristo es una condición para la oración que prevalece.

n) La inspiración del Espíritu Santo es otra condición. Toda verdadera oración que prevalece es inspirada por el Espíritu Santo. Romanos 8:26,27: "Porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme á la voluntad de Dios, demanda por los santos." Esta es el verdadero espíritu de la oración, esto es ser guiados por el Espíritu en la oración. Es la única oración verdadera que prevalece. ¿Entienden esto verdaderamente lo que profesan el cristianismo? ¿Creen ellos que a menos que vivan y caminen en el Espíritu, y que sean enseñados a como orar de acuerdo a la intercesión del Espíritu por ellos, no podrán prevalecer con Dios?

o) El fervor es una condición. Una oración para prevalecer tiene que ser ferviente. Santiago 5:16: "Confesaos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.”

p) La perseverancia o persistencia en oración es a menudo una condición para prevalecer. Vea el caso de Jacob, de Daniel, de Elías, de la mujer sirofenicia, del el juez injusto y de las enseñanzas de la Biblia en general.

q) Padecer en el alma es a menudo una condición para la oración que prevalece. Isaías 66:8: "Pues en cuanto Sión estuvo de parto, parió sus hijos." Pablo dijo, “Hijitos míos, que vuelvo otra vez á estar de parto de vosotros, hasta que Cristo sea formado en vosotros" (Gálatas 4:19). Esto implica que él había padecido por ellos antes de que convirtiesen. Padecer en el alma orando es, la única verdadera oración de avivamiento. El que no conoce lo que es esto, no entiende el Espíritu de oración. Este no está en un estado de avivamiento. Tampoco entendería el pasaje de la escritura ya citado Romanos 8:26,27. Hasta que entienda esta oración agonizante, no va a conocer el verdadero secreto del poder del avivamiento.

r) Otra condición de la oración que prevalece, es el uso consistente de los medios para asegurar el objeto por el cual se está orando, si estos medios están a nuestro alcance y son conocidos por nosotros como necesarios para asegurar el fin. El orar por un avivamiento de religión, y no utilizar otros medios, es tentar a Dios. Esto lo puedo ver claramente en el caso de aquellos que ofrecieron oración en la reunión de la cual les he hablado. Ellos continuaron ofreciendo oración por un avivamiento de religión pero fuera de la reunión estaban en silencio y como muertos en cuanto al tema, y nunca abrieron sus bocas para hablares aquellos que les rodeaban. Ellos continuaron esta inconsistencia, hasta que un hombre impenitente prominente de la comunidad les reprendió terriblemente en mi presencia. El les expreso justo lo que yo sentía profundamente dentro de mi. Se levanto y con gran solemnidad y tristeza dijo:

"¿Pueblo cristiano, que quieren decir? Continúan orando en estas reuniones para un avivamiento de religión. A menudo se exhortan unos a los otros para despertar y utilizan medios para promover un avivamiento, ustedes se aseguran los unos a los otros y nos aseguran a nosotros los que somos impenitentes que vamos de camino al infierno; y yo lo creo. También insisten que si despertamos y usamos los medios apropiados, habrá avivamiento y nos convertiremos. Ustedes nos hablan del gran peligro en el cual nos encontramos y que nuestras almas valen más que todos los mundos y aun así se mantienen utilizando sus métodos insignificantes y no utilizan ningún otro medio. No tenemos ningún avivamiento y nuestras almas no son salvas." Aquí el callo en su asiento quebrantado y sollozando.

Esta reprimenda cayó fuerte sobre aquella reunión de oración, tal como lo recuerdo. Les hizo bien, porque no paso mucho tiempo cuando los miembros de esa reunión de oración se quebrantaron y tuvieron un avivamiento. Yo estuve presente en la primera reunión en la cual el avivamiento del Espíritu fue manifiesto. OH! Cuanto cambio el tono de sus oración, confesión y suplicas. Yo le comente a un amigo de regreso a casa: "que cambio ha venido sobre estos cristianos, este tiene que ser el comienzo de un avivamiento". Si, un cambio maravilloso viene sobre toda reunión, donde el pueblo cristiano experimenta un avivamiento, entonces sus confesiones tienen significado. Significa reformación y restitución.

s) La oración que prevalece es específica. Es ofrecida por un motivo definido. No podemos prevalecer por todas las cosas al mismo tiempo. En Todos los casos que se registran en la Biblia donde la oración es contestada es notable que el que hace la petición oro por un objetivo definido.

t) Otra condición de la oración que prevalece es que es que somos sinceros cuando presentamos nuestra oración; no hacemos falsas pretensiones y que somos como un niño, sincero que habla su corazón, nada de mas o nada de menos de lo que queremos decir, lo que sentimos y lo que creemos.

u) Otra condición para la oración que prevalece es un estado de mente que asume una fe buena en Dios y todas sus promesas.

v) Otra condición es " ser vigilantes en oración" al igual que "orar en el espíritu." Lo que quiero decir con esto es cuidar y proteger contra aquello que contrista y hiere al Espíritu de Dios en nuestros corazones. También estar vigilantes para la respuesta, en un estado de mente que diligentemente va a usar todos los medios necesarios no importando el costo y añadir suplica tras suplica.

Cuando la tierra que está en barbecho es abierta en el corazón de los cristianos, cuando han confesado y hecho restitución - si la obra es completa y honesta - ellos naturalmente e inevitablemente cumplirán con las condiciones, y prevalecerán en sus oraciones. Pero no puede ser distintivamente entendido que otros no lo harán. Lo que comúnmente escuchamos en las oraciones y reuniones no es oración que prevalece. A menudo es asombroso y lamentable ser testigo las ilusiones que prevalecen sobre el tema. Aquel que ha sido testigo de avivamientos reales ha sido impactado con el cambio que viene sobre todo el espíritu y la forma de oración de cristianos verdaderamente avivados. Yo no pienso que yo me hubiese convertido si no hubiese encontrado la respuesta y la solución a la pregunta: " ¿Por qué mucho de lo que llamamos oración no es contestada?
 

Por Charles G. Finney
Fuente: Revival Movement Association, "Power From on High"